Me gusta lo viejo. Lo sucio, lo feo, lo derruido. 

En este loco mundo lleno de nuevas construcciones pensadas para el disfrute de la gente random, amantes del color blanco, de los sofás de chenilla y edificios con cristal de espejo, me encuentro totalmente perdida y desmotivada en este mundo al que llamaremos Villa Cemento. No quiero habitar en este espacio temporal, la verdad.

Siento que el mundo que se está construyendo no tiene nada que ofrecerme, ninguna historia que contar. Intentaré aterrizar la idea porque supongo que si no estás en mi cabeza es posible que no se entienda nada.

Hace unas semanas estaba paseando por un barrio contiguo al mío -no diré cuál, porque no quiero que venga nadie a poner un matcha café…como decía, paseaba por sus calles que me transportaban a mi niñez, paseando por el pueblo de mi abuela y pensaba que cómo era posible que existiera en 2026 en una ciudad como Barcelona, ese maravilloso reducto, esa pieza antigua, ese remanso de historia, sin que la apisonadora de la gentrificación hubiera dejado su huella. Un movimiento vecinal (¡POR LAS PRECARIAS!) había detenido el derrumbe de muchas partes de este barrio. El caso: había puertas abiertas, vecinos hablando entre ellos, un pozo del siglo XVIII, yo que sé, maravilla. Antiguas masías con sus huertos y multitud de casas del 1900. Luego estuve horas leyendo sobre la zona, perdiéndome en antiguas fotos e historias arquitectónicas, porque nada me gusta más que mirar algo viejo y pensar la cantidad de cosas que ha vivido esa ruina. 

Será por eso que Dubái me parece la cuna del esperpento y el mal gusto y que cuando paseo por el centro de Barcelona me veo atacada por un montón de edificios y cafeterías sin personalidad. Minimalismo lo llaman. Estilo nórdico, microcemento state of mind, aunque a mí me gusta llamarlo Air bnb style. Si algo malo tiene internet es que es capaz de poner algo de moda y que miles de personas quieran copiarlo sin siquiera plantearse nada más.

Siento haberme desviado del tema central, pero soy una persona incapaz de centrarme. Lo dicho: es difícil vivir en un mundo donde la madera y el cemento han tomado el control. Denme una ruina y unas baldosas del siglo pasado para poder imaginar la historia que hubo y déjenme en paz.


Gracias por leer 💚


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