domingo, 13 de diciembre de 2015

EL FIN DE LAS CITAS



No podría contar cuantas veces me habré sentado delante de esta pantalla a escribir ésto, y mucho menos podría decir las veces que he pensado: "Esta es la ultima", os aseguro que en mi cabeza esa frase ha resonado con bastante fuerza, aunque no la suficiente como para creérmelo. Internet esta lleno, sobretodo últimamente, de millones de artículos virales sobre lo maravilloso que es ser soltero, lo maravilloso que es quererse a uno mismo, y exigir lo que mereces, y lo maravilloso que es ser libre dentro de una relación, pero somos pocos los que hablamos de la puta miseria que se esconde entre un punto y otro, aunque obviamente no es mi caso, porque en estos dos años de soltería he vomitado desde lo más grande, a lo más pequeño. He conocido a tanta gente, que he perdido la cuenta, la mayoría personas con la que follas sin ningún tipo de pretensión, y el otro pequeño reducto, gente con la que no solo he follado, aunque alguno diga lo contrario. En cualquier caso, el resultado fué siempre el mismo: Me iba a casa con un trozo menos de mi, pero siempre volvía a por más. Porque nunca me destrozaban lo suficiente. Alguno casi pudo conmigo, pero amigos, no hay mal que cien años dure, y con este puto refrán, deberíais ir de la mano de aquí a la eternidad. 
Cuando llevas a tus espaldas tantas primeras citas, que te han hecho cliente VIP de todos los bares de tu barrio, tienes dos opciones, seguir la misma dinámica, hasta autodestruirte, o romper drásticamente el círculo y salir a la vida. Y es curioso, porque cuando sales a la vida real, descubres de nuevo un mundo lleno de posibilidades, libre de la ansiedad que supone tener varias citas por semana, o salir con gente que te parece cero interesante solo por rellenar cierto vacío. 

Y supongo que así pasó todo.

Yo decidí romper mi patrón de: cita-follar-menamoro-quieroqueseaminovi-pierdoelinteres-medeprimo-mebajotinder-cita y asi...

Una tardé borré Tinder, mi app estrella, joder, que subidón, pero coño, era necesario. Mi patrón, a tomar por culo. Me gusta vivir al límite de vez en cuando. Fueron unas semanas maravillosas, desde aquí os digo: Dejad esa puta droga, porque es una droga. Y peligrosa. Me he pegado fiestas de tres dias menos nocivas que esa aplicacion. Desde aquí, la experta recomienda que llaméis a vuestro dealer, le pilléis algo de yerba, y pongáis el móvil en modo avión: Ya me daréis las gracias.
Lo conocí en el trabajo, un dia cualquiera, iba acompañando a un cliente, me quedé mirándolo fijamente y pensé: Jooooder. Derrocha excesivo suaj. El llevaba algo colgado, y leí su nombre, era Americano. Lo apunte con boli en la palma de la mano, cuando llegué a casa y me dispuse a ejercer la que es mi segunda profesión : "Stalker", me di cuenta que se habia puto borrado, asique no me quedó mas remedio que usar el arma de destrucción masiva que conocia: Tinder. Y me puse a buscar, no sé cuantas almas perdidas vi pasar, reconozco que se me escapó algún..."uy, a este me lo he tirado ya", o..."uy, la misma mierda de siempre", hasta que lo vi. Una tendinitis me debió costar, pero ahi estaba su cara. Joder, que nervios...le di al corazon...y juro que cuando me apareció en la pantalla del movil "You have a match", mojé un poquito las bragas. Corría el mes de Septiembre...

Empezamos a hablar, pero cosas de la vida, mi ingles no era muy bueno, y su español no era muy fluido, y eso sumado a mi poco tiempo libre, y a mi hartazgo general por tener citas con nadie, dió como resultado muchas semanas de "Ahora no puedo", "Quizá la semana que viene", hasta que un día decidí hacerlo, y me dije: "Esta es la última".

Y lo fué.





Es curioso, porque no recuerdo una cita tan maravillosa, ni tan especial. Resulta increible como dos personas, de dos culturas difirentes, de dos putos continentes diferentes, y sin poder comunicarse al 100% pueden entenderse tan bien. Me quedé muy loca. Y aun lo estoy. Me he pasado dos años intentando entender a los tios. Y de pronto un dia, resulta que llega un gringo salido de la nada, y se convierte en el hombre que acaba mis chistes, que empieza mis cervezas y que hace que mi dia sea siempre un poco mejor. 
Algunos pensareis que tenia ganas de echarme un novio, un cualquiera, de ponerle la etiqueta, y de retirarme del planeta, que me sentía incompleta. Pues no. Juro a lo Scarlatta, que me resistí a esto. Que he repetido mil veces que nunca más me volveria a enamorar. Y si. Da miedo. Mucho miedo. Él lo sabe. Yo lo sé. Pero me parece injusto tener que privarme de algo tan bonito por culpa de cuatro capullos a los que cedí mi espacio. Y me parece injusto para él. Me parece injusto ponerselo dificil. Merezco un amor que se preocupe por mi. Que llegue veinte minutos tarde porque quiere ser el chico más guapo del planeta. Que me envié corazones rosas por el whatsapp y me regale rosas. Porque ya lo dije una vez: El amor es cursi, y no pasa nada. Porque prefiero vomitar purpurina, que olvidar los fracasos a base de jagger, y levantarme con resaca. Y él se merece que yo tenga un par de ovarios. Y que me la juegue. Y eso he hecho. Porque esta puta vida es riesgo. Y más se perdío en la guerra. 

Y si una persona te mira a los ojos y te dice: "He tenido que esperar mucho tiempo, y recorrer miles de kilometros para encontrarte, pero ya estoy aquí"...Que haces? 

Pues te enamoras. Y que le den mucho por el culo al mundo.



2 comentarios:

  1. Una amiga me ha pasado hoy tu blog para que le eche un vistazo. He leído unos cuantos post y la verdad es que me encanta la forma en la que escribes. Palabrota tras palabrota, brusquedad y basteza. Todo características de que lo que se dice sale de un sentimiento sincero y honesto. Quizá un poco victimista en alguna ocasión, esa búsqueda del príncipe encantado que viene a liberarte de unas cadenas que es posible que te hayas puesto tú misma. Ya no hay dragones que te secuestren, hay dejadez emocional y pasividad romántica. Pero como hombre que soy, y que no puedo (ni quiero) decir que mi armadura sea brillante e impoluta, entiendo ese sentimiento de hastío hacia mi género. Quizá producto de lo de siempre, una comunicación basada en dos idiomas distintos. Tal vez por eso se crearon los blogs personales, para escribir en un mismo idioma aquello que no nos atrevemos a comunicar o que no somos capaces de hacernos entender.

    Un saludo y un abrazo

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    1. Gracias por pasar el rato leyendo esto. A veces se me olvida que hay gente que lee. Mi hastio no es mas que la suma de muchos acontecimientos pesimos, a todos nos ha pasado, nos pasa y nos pasara. Pero todo cambia y evoluciona. Afortunadamente.

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